Seguro que has oído hablar del crowdfunding en más de una ocasión: esa forma de financiación colectiva en la que un grupo de personas apoyan económicamente un proyecto para que éste se lleve a cabo. Del inglés crowd (multitud) y funding (financiación), es también conocido como micromecenazgo, y en el sector inmobiliario está ganando terreno a pasos agigantados como alternativa a los bancos. Pero, ¿cómo funciona exactamente? Te lo contamos en este artículo.

Crowdfunding inmobiliario: un sector en auge

El crowdfunding en el sector inmobiliario es relativamente reciente en España; sin ir más lejos, en el Informe Anual de 2017 de Universo Crowdfunding se muestra cómo, mientras que otras modalidades tenían ya un recorrido de cinco años, el crowdfunding inmobiliario acababa de arrancar (existen datos desde 2016). A pesar de ello, y desde el primer momento, supone una de las categorías mayoritarias en el crowdfunding en España. En 2017 supuso el 22,77% de la recaudación total por crowdfunding en España, llegando a reunir más de 23 millones de euros, un 21% más de lo que había recaudado en 2016.

En el crowdfunding inmobiliario intervienen dos partes: los inversores y las promotoras. Los primeros, a través de plataformas online como Housers, con base en España, Crowdestate o Property Partner, realizan inversiones para proyectos de edificios, locales, oficinas o viviendas para su venta o alquiler. Una de las características principales del micromecenazgo es que estos inversores no necesitan realizar grandes aportes de dinero, sino que puede tratarse de pequeños particulares. En algunas de estas plataformas el mínimo de inversión son 50 €.

Ventajas para el inversor

  • Al alcance de todos. La irrupción del crowdfunding inmobiliario ha acercado la posibilidad de invertir en real estate a particulares y pequeños inversores.
  • Diversificación de la inversión. A diferencia del tipo de inversión que se hace tradicionalmente, a través de estas plataformas de crowdfunding inmobiliario cada persona puede invertir en varios proyectos, en la búsqueda por un mayor rendimiento global.
  • Gestión a cargo de profesionales del sector. No es necesario ser un experto en el sector ni implicarse más allá del aporte económico. Todos los movimientos son gestionados por las plataformas online y las promotoras inmobiliarias.
  • Resultados a corto plazo. Por lo general, el tiempo de espera del retorno de la rentabilidad es más corto que en las inversiones tradicionales.

Ventajas para las promotoras inmobiliarias

  • Alternativa al modelo bancario. Se trata de una de las principales ventajas del crowdfunding inmobiliario de cara a las promotoras. Las plataformas de micromecenazgo son más flexibles y más rápidas a la hora de obtener crédito, y, por otro lado, ambos modelos son complementarios. Esto significa que el capital total que necesita una promotora para sacar adelante un proyecto puede provenir tanto de campañas de crowdfunding como de préstamos bancarios, especialmente en las últimas fases.
  • Estrategia de marketing: mayor visibilidad. El marketing es una de las piezas clave de las promotoras inmobiliarias. Cuanta más visibilidad ganan, más facilidades van a tener a la hora de financiar sus proyectos y de conseguir clientes. Lanzar una campaña de crowdfunding es en sí mismo una estrategia de comunicación: además del interés propio que pueda generar, los canales a través de los cuales puede anunciarse una promotora aumentan.
El popular Monopoly.

El popular Monopoly.

En apenas dos años de recorrido, las plataformas de crowdfunding en España empiezan a entenderse como una alternativa real a los métodos tradicionales de financiación. Si la tendencia al alza se mantiene, van a influir de forma muy activa en la inversión inmobiliaria y el sector al completo.