El almacenaje es a menudo un quebradero de cabeza en pisos pequeños. Lograr tener espacio suficiente para todo lo que necesitamos en nuestra casa a la vez que tratamos de no restar luz al piso parece a veces misión imposible. En este artículo te damos algunas claves para organizar el espacio en casa.

La luz y los colores claros: tus mejores aliados

¡Deja entrar luz a raudales! Un piso luminoso genera una mayor sensación de amplitud que uno oscuro. Por esto mismo, evita obstaculizar la entrada de luz. Coloca los muebles pegados a las paredes y enfrentados a las ventanas de tus habitaciones. Ayúdate de los colores claros: apuesta por el blanco en paredes, techos y muebles. El blanco refleja la luz, maximizando su alcance. Además, puedes colocar espejos en lugares estratégicos para ampliar esa sensación de espacio; por ejemplo, en la pared al final de un pasillo.

Ideas de almacenaje extra

Estanterías hasta el techo. Es un clásico de los pisos pequeños. Los muebles y estanterías convencionales suelen tener unas medidas estándar que pueden quedarse cortas en tu casa. Si tu casa es de techos altos, lo notarás especialmente. Apuesta por estarías más altas o modulares, de forma que puedas añadir tú mismo nuevas alturas. También puedes hacerte los muebles a medida, sin duda la forma más fiable de acercarte al resultado que quieres.

No te olvides del espacio sobre los marcos de las puertas: solemos desaprovecharlo cuando podemos instalar una balda sencilla para ganar ese espacio extra.

Adapta tus muebles a la forma de tu casa. Si tu piso tiene alguna habitación abuhardillada, corres el riesgo de desaprovechar las zonas de techo más bajo de la misma. Adapta tus muebles a esos rincones para aprovechar al máximo los metros2 de tu casa. Si tu piso tiene escaleras, merece la pena contratar los servicios especializados de un arquitecto o un carpintero para transformar el espacio debajo de la misma en armarios o cajones. ¡Puedes incluso jugar con los peldaños!

Mesas abatibles y sillas plegables. Imprescindibles en cocinas o salones pequeños, donde no podemos prescindir de ciertos rincones. Una mesa abatible nos soluciona espacios en los que a veces necesitamos contar con una mesa pero no siempre. Las sillas plegables son fundamentales a la hora de guardarlas cuando no las estamos usando: ocupan mucho menos que las sillas convencionales.

Perchas de pared. Olvídate de los percheros de pie: ocupan un espacio excesivo. Decántate por perchas de pared para dejar el abrigo y los bolsos. Además, puedes optar por colgadores para puertas, y aprovechar así el espacio detrás de éstas.

Muebles modulables. Muebles multifuncionales, ideales para espacios reducidos. La mesa abatible es un buen ejemplo, pero también puedes recurrir a las camas-arcón, de canapé abatible, o a los bancos corridos que hacen las veces de baúl, entre muchos otros.

En definitiva, con un buen sistema de almacenaje podemos maximizar el espacio aprovechable en nuestras casas. Algo que, aplicado a pisos pequeños, se puede convertir en toda una ventaja.